En el corazón del Centro de Mazatlán hay un personaje que ya se volvió parte del recorrido obligado para locales y turistas: El Compadre Erick. Seguramente lo has visto en redes sociales, donde se ha ganado la atención de miles por su estilo directo, su autenticidad y, sobre todo, por ofrecer uno de los productos más buscados del puerto: el camarón seco.
Pero lo suyo no es solo vender por vender. El Compadre Erick ofrece camarón seco por kilos o en prácticas bolsas individuales ya preparadas, listas para botanear al momento. Además, complementa su carrito con un clásico de la dulcería mazatleca: los famosos suaves de coco, disponibles en distintos sabores que evocan la tradición y el sabor del puerto.
Lo que realmente lo ha hecho destacar es la confianza que ha construido con su clientela. Sus productos son frescos, muchos de ellos traídos directamente desde Escuinapa, lo que garantiza calidad y ese sabor intenso que caracteriza al camarón seco de la región. Ese toque salado y potente no pasa desapercibido —y es justo lo que lo hace tan adictivo para quienes lo prueban por primera vez.

Puedes encontrar al Compadre Erick en la esquina de Leandro Valle y Benito Juárez, justo afuera de Modatelas. Es fácil ubicarlo: ya sea armando bolsas, sirviendo camarón con limón y salsa, o atendiendo a la fila de curiosos que llegan después de verlo en TikTok o Instagram. Su carrito, lleno de producto, ya es parte del paisaje del Centro.
Su popularidad ha crecido tanto que hoy en día no es raro ver personas que llegan desde otras ciudades solo para buscarlo, probar sus productos y llevarse varios kilos como recuerdo (o antojo) de Mazatlán.
Y es que, si andas recorriendo el Centro, este plan se arma solo: una vuelta por el Mercado Pino Suárez, una parada en la Catedral Basílica de la inmaculada Concepción, un café en Panamá, un paseo en La GuaGua … y claro, una visita obligada con el Compadre Erick para probar algo auténtico.
Porque al final, Mazatlán no solo se vive en sus playas, también se saborea en su gente.
¿A quién más buscarías en tu próxima visita a Mazatlán?

